España: Sobrevivió. Por ahora

En la hora política más oscura de España, es una buena noticia que su economía comience a mostrar algunos buenos resultados. Salve aclarar que dado que las locuras e incompetencias de los gobiernos no se pueden prever, al final esta tregua puede sufrir cualquier batacazo y el gozo podría irse al pozo. Pero en ausencia de un hecho de tal magnitud, todo parece indicar que los peores datos económicos para España van quedando poco a poco atrás, por ahora. Aunque la situación económica española aún dista mucho de estar completamente normalizada, tras dos años de dura recesión, hay indicadores que muestran, como decía María Blanco, “que algo pequeñito se ha hecho bien”, que algo está comenzando a cambiar, con acierto.

Así, con un total de casi 4.7 millones de desempleados frente a 18 millones de ocupados en la actualidad, el desempleo ha venido descendiendo en prácticamente todos los sectores durante los últimos cinco meses. Entre mujeres y entre hombres. Entre jóvenes y entre los mayores. En 15 de las 16 comunidades autónomas. Es la primera vez en que el paro se reduce cinco meses consecutivos desde 2007, aún cuando algunos atribuyen estos datos tan sólo a una excepcionalmente buena temporada turística. Pero no es el único buen dato.

Las exportaciones españolas se colocan en el tope del crecimiento entre los países de la OCDE, con un aumento del 3,6% en 2013, mayor en 0.8 respecto a 2012. Y le reportan a España su primer superávit anual desde 1997. Del mismo modo, los números verdes han llegado a los balances de las entidades bancarias más importantes del país. En contrapartida, la deuda española vuelve a ser demandada, especialmente por inversores europeos. Y a tipos de interés inferiores en cada subasta. En tanto, se ha venido dado un importante desendeudamiento de familias y empresas, así como una mayor capitalización del sector privado.

A este respecto, déjeme decirle que los logros alcanzados, sobresalientes, son frutos del trabajo y el sacrificio de familias, empresarios, trabajadores, inversionistas, contribuyentes. No son un logro atribuible al gobierno: Repárese en que la parte delicada de la economía española sigue siendo el abultado déficit público del conjunto de las administraciones públicas, que aunque se mantiene dentro de las previsiones establecidas, representa un importantísimo lastre para el conjunto de la economía, hoy y en el futuro, fluctuando alrededor del 7 por ciento, con una deuda pública que ya ha alcanzado el 90% del PIB. Aquí, el gobierno en su conjunto pudo haber hecho más y ha hecho poco. Sin un cambio sustancial en este componente, una recuperación sostenida tardará mucho más, por lo menos, o podría concretarse aún en el temido fantasma de la bancarrota.

Si algo demuestra el presente de la economía española es que no basta que haya algunos buenos resultados, sino que se debe de crear un entorno que permita la creación y acumulación sostenida de riqueza, garantizándose que el gobierno y sus burócratas no rapiñarán tarde o temprano la riqueza privada acumulada. Esto, ciertamente, no se ha logrado. En estos dos años, el gobierno de Mariano Rajoy debió haber bajado impuestos, los niveles de gasto gubernamental y el déficit público, pero lo que hizo fue, por el contrario, subir impuestos y mantener gasto y déficit en los niveles que llevaron a la crisis. El gobierno Rajoy tampoco liberalizó la economía y, en cambio, realizó un gravoso rescate bancario que socializó las pérdidas entre todos los españoles, lo que será un lastre tremendo para el futuro. Adicionalmente, la actual crisis política de su gobierno es un logro casi exclusivo del propio Rajoy, por más que deba recriminarse la actitud de una oposición desleal, ansiosa de recuperar el poder no por los votos sino por el descontón.

El descrédito del gobierno Rajoy, gracias al inconcebible “Caso Bárcenas” y sus papeles, que no logró frenar su comparecencia de hace unos días, así como la proverbial corrupción de los partidos políticos y hasta de la Casa Real, amenazan con vaciar y destruir la modélica democracia española, colocando en el poder, tarde o temprano, a un gobierno formado por el PSOE y la ascendente IU, semejante al peronismo de la señora Kirchner o, aún peor, al chavismo en sus mejores horas. Con lo que al final, los buenos resultados de hoy se resolverán en falso mañana y España comenzará un nuevo ciclo de auge, burbuja, crisis y recesión más profunda. El camino emprendido por los actores políticos ibéricos es uno que los latinoamericanos conocemos de memoria.

Con plena seguridad, nadie puede aún aseverar que la economía española será mejor a la de hoy dentro de un año, ni cuál es el rumbo que ésta finalmente tomará, ni si se mantendrá en pie durante un tiempo suficientemente largo como para resarcir los daños de los dos últimos, vandálicos años. Pero el enfermo comienza a andar. Ojala que los políticos españoles no terminen por meterle el pie.

@victorhbecerra

Anuncios

Un pensamiento en “España: Sobrevivió. Por ahora

  1. Pingback: ¿Qué significan las elecciones alemanas para Iberoamérica? | wikikeando

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s